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Técnicas y herramientas en el proceso de limpieza

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Técnicas y herramientas en el proceso de limpieza

La limpieza debe ser realizada en todo material de uso hospitalario, respecto al proceso de desinfección o esterilización, siendo un componente esencial en el reprocesamiento del equipo médico. La esterilización nunca podrá ser alcanzada sin una limpieza completa. Ya que, la suciedad actúa protegiendo a los microorganismos del contacto con agentes letales (desinfectantes, esterilizantes) y reaccionan e inactivan los agentes de limpieza.

Pasos en el proceso de limpieza de los materiales:

  • Recepción
  • Clasificación
  • Prelavado o remojo
  • Lavado manual
  • Limpieza mecánica (si se tiene acceso)
  • Enjuague con agua
  • Enjuague con alcohol
  • Secado
  • Lubricación

Recepción

Se realiza en la zona sucia (de descontaminación) o zona roja. A través de una ventana de paso, se recibirán los materiales e instrumentales que deben ser verificados en número, estado, procedencia y que deberán anotarse en el registro respectivo. Se registrará su ingreso manualmente (en cuadernos o planillas) o por medio de sistemas computarizados. Para esta recepción el personal usará guantes gruesos, delantal plástico, etc. Teniendo mucho cuidado de evitar caídas o derrames. El traslado del material entre los diferentes servicios o áreas, debe llevarse a cabo teniendo en cuenta las normas de bioseguridad necesarias sin dejar de lado que el coche de transporte deberá utilizarse solo para el transporte de material sucio o contaminado.

Clasificación

Después de realizar la recepción del material, este será clasificado de acuerdo al tipo de material, que puede ser:

  • metálico (acero inoxidable, idealmente)
  • polietileno
  • goma
  • plástico
  • vidrio.

Prelavado o remojo o descontaminación del material

Después de la clasificación se procede al prelavado o descontaminación. Esto es conocido como un proceso o método físico destinado a reducir el número de microorganismos (biocarga) de un objeto inanimado, dejándolo seguro para su manipulación.

Es importante mencionar que el prelavado o descontaminación es una de las principales tareas dentro de la limpieza de los artículos y antecede a cualquier otra tarea con ese fin.

Este proceso se realiza sumergiendo el material en una bandeja o recipiente perforado con detergente enzimático (de acuerdo al tiempo recomendado por el fabricante), pasando luego el material por el chorro de agua.

Previo a toda limpieza, los materiales deben ser totalmente desensamblados.

Poner en remojo el equipo hasta que toda la materia orgánica esté disuelta y se haya eliminado. Se recomienda un mínimo de 1 minuto en remojo. Alargar el tiempo de remojo para equipos con materia orgánica adherida. Los materiales de acero, no inoxidables, al carbono, como así también los materiales cromados que hayan perdido su integridad (aún pequeñas erosiones) no deben estar expuestos al detergente enzimático más de 5 minutos para prevenir la corrosión. Así, se logra la remoción y disminución de la biocarga por arrastre sin manipulación alguna para que el operador pueda realizar la limpieza manual en forma segura.

Esto da como resultado que la biocarga (sangre, materia orgánica u otros) se seque y dificulte aún más el lavado si es que este no se lleva a cabo con el debido prelavado o remojo.

Lavado manual y enjuague del material

Los artículos una vez clasificados y prelavados (remojo o descontaminación) serán sometidos al lavado propiamente dicho, teniendo en cuenta sus características y usos.

Verter solución de detergente enzimático diluido (según recomendación del fabricante) a través de todos los canales.

Con un cepillo de cerdas blandas (no de metal), o paño suave y agua a temperatura entre 40-50ºC, se limpiarán mecánicamente todas las superficies de los dispositivos médicos.

El cepillado debe realizarse debajo del nivel del agua. Si se realiza fuera del nivel del agua creará aerosoles que contienen microorganismos peligrosos para el operador.

Después que la suciedad gruesa es removida, puede ser usado un limpiador ultrasónico para limpiar los lugares “difíciles de alcanzar” en un instrumento.

Si no se cuenta con un limpiador ultrasónico, se tratará de llegar a los lugares más inaccesibles con diferentes medidas de cepillos.

Nunca se deben frotar las superficies con polvos limpiadores domésticos, abrasivos, lana de acero, esponja de metal, cepillos de alambre, etc., ya que estos rayan y dañan los metales, y aumentan las posibilidades de corrosión de los mismos.

No salpicar el ambiente físico u otras personas mientras se realiza el lavado.

Se llega al enjuague solo cuando se cuenta con la seguridad de haber removido toda la suciedad.

Enjuagar el dispositivo médico enérgicamente con agua corriente potable, aspirando el agua a través de todos los canales, para quitar posibles rastros del detergente enzimático.

Realizar el último enjuague del material con agua blanda para garantizar que todos los residuos de sal fueron quitados evitando que el material se dañe.

Limpieza mecánica

Algunos centros pueden contar con la ayuda de equipos para limpieza mecánica.

Estos pueden ser:                                                                               

  • Lavador ultrasónico
  • Lavador-desinfectador

Las lavadoras deben encontrarse en perfecto estado de higiene para su uso, para lo cual se aplicarán las normas de limpieza de la institución, correspondientes a cada equipo, pues estas máquinas muchas veces actúan como vectores de contaminación (biofilm) de los elementos a lavar.

Tanto el lavador ultrasónico como el lavador-desinfectador realizan el proceso completo (lavado, enjuague y secado) en el interior de la cámara del equipo o en módulos sucesivos. El proceso puede considerarse más seguro, ya que evita cortes y lastimaduras del personal, salpicaduras de agua en el área del lavado, etc.

En el caso de utilizar las máquinas lavadoras (desinfectadora o ultrasónica) se deben seguir estrictamente las indicaciones del fabricante respecto de su instalación y uso.

Lavador ultrasónico

Acción

La energía eléctrica es transformada en una onda sonora de alta frecuencia, transmitida al líquido por transductores ubicados bajo la bacha. Las ondas sonoras de alta frecuencia son convertidas en vibraciones mecánicas. Se generan dos tipos de ondas: de alta presión y de baja presión.

Las ondas de baja presión fluyen a través de la solución, causando la formación de millones de burbujas microscópicas, de 0,001 mm, en la superficie y cavidades del instrumento. Las ondas de alta presión hacen que las burbujas se expandan hasta que se vuelvan inestables y colapsen.

La implosión produce áreas de vacío localizadas que son responsables de la limpieza de las superficies de los objetos. Este proceso se denomina cavitación.

Las partículas solubles son disueltas en la solución del tanque, el cual incluye un detergente para ayudar en el proceso.

La suciedad insoluble se deposita en el fondo del tanque.

Ventajas

Este proceso puede limpiar la suciedad de áreas inaccesibles en equipos donde el diseño impide la limpieza manual.

Desventajas

El equipo requiere mantenimiento preventivo y atención al procedimiento operacional. Si el limpiador ultrasónico no tiene ciclo de enjuague, las partículas sueltas pueden permanecer en el equipo y este debe ser enjuagado a mano. Los objetos delicados pueden ser dañados.

Consideraciones en la limpieza ultrasónica

La limpieza ultrasónica no puede ser usada en instrumental óptico (porque remueve el cemento de las lentes), goma, PVC, madera, diferentes tipos de metales al mismo tiempo, metales y plásticos al mismo tiempo. Esta limpieza no sirve para remover suciedad incrustada, es un suplemento de la limpieza manual. La frecuencia de la onda utilizada no produce la muerte microbiana, y si no se tapa el tanque puede provocar aerosoles contaminantes. El equipo para limpieza ultrasónica debe airearse previamente antes de ingresar el instrumental, de modo de eliminar todos los gases, de lo contrario, el proceso de cavitación disminuye porque se introducen gases en la burbuja de vapor de agua y disminuye la energía de la implosión.

Técnica

Elevar el instrumental respecto de la base del tanque, colocando una rejilla en el piso de este. El instrumental debe ser colocado abierto, evitando que los instrumentos de gran tamaño produzcan “zonas de sombras” sobre los más pequeños. La temperatura del agua no debe ser mayor de 55°C, ya que se formarían grandes burbujas de vapor, en lugar de las microburbujas. Los tiempos establecidos son: 5 minutos para transductores de 20-25 Khz, y 3 minutos para transductores de 35 Khz.

Aumentar los tiempos no favorece, pues la suciedad tiende a re-depositarse. El mayor porcentaje de suciedad se remueve en los primeros 15 segundos.

Organización Panamericana de la Salud (2008). Manual de esterilización para centros de salud. sitio: https://www.who.int/es

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